miércoles, 6 de julio de 2011

¡¡¡¡Viven!!!

El pasado 23 de junio falleció Peter Falk. Fue reconocido por el gran público por su inmortal papel como el teniente Colombo pero también por entrañables papeles secundarios en películas como Un gángster para un milagro o La carrera del siglo, o destacadas interpretaciones para John Cassavettes en Maridos o Una mujer bajo la influencia. Entorno a esta noticia ese mismo día escuché un comentario que me hizo pensar en este post: "¿Pero ese tio estaba vivo?" Pues sí, aunque ya había superado los 80 años, estaba vivo. El hecho que me decidió finalmente a hacer este artículo fue el reciente cumpleaños de Olivia de Havilland el pasado 1 de julio, ¡¡¡más de 7 décadas después del estreno de Lo que el viento se llevó!!!!

La reflexión ante estos hechos es evidente: ¡Cuántas veces nos hemos sorprendido cuando nos enteramos de la noticia del fallecimiento de un actor, actriz o director! ¡No por su muerte sino por su existencia hasta ese fecha!

Como homenaje y recordatorio a todos aquellos matusalenes del Cine cuya existencia creemos finiquitada he configurado una lista de 40 artistas de Hollywood que siguen vivitos y coleando, esperemos que por muchos años, a pesar de haber alcanzado la edad de 80 o más años. Se trata por supuesto de un numerus apertus y espero aportaciones para poder ampliarla (espero que no se me muera ninguno por el camino):

1. Luise Rainer (101 años) Parece increible que esta actriz que ganó sendos Óscars en la década de los 30 por El gran Ziegfield y La buena tierra se mantenga con los ojos abiertos.

2. Eli Wallach (96 años) Tuco siempre será el truhán de El bueno, el feo y el malo pero también participó en obras como Baby Doll, Los siete magníficos o El padrino III. Un secundario de lujo al que la Academia "homenajeó" a escondidas el pasado año.
 
3. Olivia de Havilland (95 años) La pusilánime Melania de Lo que el viento se llevó y compañera habitual del trípode Errol Flyn en clásicos El capitán Blood, Murieron con las botas puestas o Las aventuras de Robin de los bosques cumplió la pasada semana 95 añazos.

4. Kirk Douglas (95 años) Yo también quiero ser Espartaco si llego a su edad con esa energía. Sin palabras para uno de los actores con mayor carácter de la Historia.

5. Joan Fontaine (94 años) La protagonista entre otras de la mítica Rebecca de Alfred Hitchcock se niega a dar el brazo a torcer antes que su hermana y reconocida archienemiga, la citada Olivia.


6. Ernest Borgnine (94 años) El mítico Martie y compañero inseparable de William Holden en Grupo Salvaje continúa en plena forma con su orondo cuerpo y cara de bonachón.

7. Maureen O´Hara (91 años) La eterna compañera de John Wayne en El hombre tranquilo entre otras y protagonista de numerosas aventuras vive retirada desde hace ya 40 años.

8. Mickey Rooney (90 años) El niño prodigio capaz de engañar a Ava Gardneer para que se casase con él llegó a intervenir en la película española La vida láctea.

9. Christopher Lee (89 años) O el mejor Drácula con el permiso de Bela Lugosi es actualmente conocido por sus intervenciones en las últimas entregas de la saga de la Guerra de las Galaxias y El señor de los anillos.

10. Eleanor Parker (89 años) Fue pareja en clásicos como Brigada 12 compartiendo pantalla con Kirk Douglas, Scaramouche  junto a Stewart Granger, Fort Bravo con William Holden o Cuando ruge la marabunta al lado de Charlton Heston.

11. Richard Attenborough (88 años) El público joven le conoce como el abuelo con ínfulas de Ser Supremo de Parque Jurásico pero debemos recordar que se trata de un director de reconocido prestigio por obras como Un puente lejano, Ghandi, A chorus line, y sobre todo Tierras de penumbra.

12. Cliff Robertson (88 años) El tio Ben de la saga de Spiderman ganó un Óscar por hacer de disminuido mental en Charly pero yo le recuerdo por su papel en Obsesión de Brian de Palma.

13. Doris Day (87 años) ¿Cuando será será que se muera ya? La cantinela de El hombre que sabía demasiado acompaña a esta actriz que destacó en comedias junto a su inseparable Rock Hudson.

14. Stanley Donen (87 años) El rey del musical clásico junto a Gene Kelly y Fred Astaire. A él le debemos Un día en Nueva York, Bodas reales, Cantando bajo la lluvia, Siete novias para siete hermanos, Una cara con ángel, pero también Charada y Dos en la carretera.

15. Eva Marie Saint (87 años) Esta rubia gélida a la cual comparan con January Jones heló la sangre a Cary Grant en Con la muerte en los talones y a Paul Newman en Éxodo.

16. Lauren Bacall (86 años) Boggie le doblaba la edad cuando se casaron de ahí que no nos sorprenda que uno de los últimos iconos del Cine negro clásico siga entre nosotros.

17. George Kennedy (86 años) Infinidad de papeles secundarios (La leyenda del indomable, Charada, Doce del patíbulo, Agárralo como puedas,etc.) hacen de este actor un imprescindible de nuestra memoria.

18. Hal Holbrook (86 años) Conocido sobre todo cuando ha alcanzado una cierta edad reconoceréis su cara haciendo casi siempre de gerifante en títulos como Todos los hombres del presidente, Wall Street o La tapadera.

19. Angela Lansbury (85 años) La bruja novata ya no lo es tanto. Mismo caso que veremos con Max Von Sydow. Como en los 60 y posteriormente en los 80 interpretaba personajes más o menos veteranos nos sorprende todavía más su edad actual ¡Yo también creía que era más vieja! 

20. Dorothy Malone (85 años) Atractiva rubia destacó sobre manera en Escrito sobre el viento del siempre melodramático Douglas Sirk.

21. Sidney Poitier (84 años) El primer actor negro en lograr un Óscar al mejor actor por Los lirios del valle fue un icono en el conflicto racial en Estados Unidos por sus interpretaciones en En el calor de la noche y Adivina quien viene a cenar esta noche.

22. James Garner (83 años) Con aire divertido y canalla siempre le recordaré como el americano charlatán que conseguía cualquier mercancia en la cárcel de La gran evasión.

23. Martin Landau (83 años) Misión Imposible resulta acabar con este señor que tenía un papel destacado como fiel amigo de Richard Burton en la Cleopatra de Mankiewicz. De ahí a la TV, a Delitos y faltas y al inolvidable Bela Lugosi de Ed Wood.

24. James Ivory (83 años) Director nacido en Hollywood y a pesar de ello especialista en películas de corte inglés y victoriano como Una habitación con vistas, Regreso a Howards End, y Lo que queda del día.

25. Max Von Sydow (82 años) Protagonista ya hace muchos años en películas de Ingmar Bergman sigue apareciendo de vez en cuando en proyectos como Shutter Island o Robin Hood. Como siempre pareció mayor, ya en El exorcissta era el cura experimentado, ahora nos sorprende que "sólo" tenga 82 años.

26. Ennio Morricone (82 años) Este músico italiano nos ha dejado tonadillas eternas como las del Spaguetti Western,  Érase una vez en América, Los intocables de Elliot Ness, o Cinema Paradiso. Le robaron el Óscar cuando se lo merecía por La misión. Le concedieron uno Honorífico pero él seguía sin estar convencido. Todavía está a tiempo.

27. Christopher Plummer (82 años) El patriarca de la familia Trapp de Sonrisas y lágrimas sigue en la brecha. Fue nominado el pasado año al Óscar como mejor actor secundario y acaba de estrenar The beginners.

28. Robert Loggia (81 años) Su pinta de spaguetti italiano no le valió para que Pacino se apiadara de él en Scarface pero sí para conseguir papeles similares en, por ejemplo, Los soprano.

29. Gena Rowlands (81 años) Diva de John Cassavetes y del cine independiente sirvió recientemente a su hijo Nick en la edulcorada El diario de Noah.

30. Tippi Hedren (81 años) La madre de Melanie Griffith tiene el honor de haber protagonizado dos de las obras maestras de alfred Hitchcock: Los pájaros y Marnie la ladrona y de estar casi mejor que su hija.

31. Joanne Woodward (81 años) La viuda de Paul Newman hace tiempo que abandonó su carrera como actriz pero ahí quedan sus actuaciones en El largo y cálido verano y Las tres caras de Eva.

32. Sean Connery (81 años) El mejor 007 de la historia confirma lo difícil que es acabar con un agente secreto. Él siempre tendrá licencia para matarnos a todos.

33. Gene Hackman (81 años) Aquél que según Garci mejoraba sus actuaciones según iba perdiendo pelo lo ha perdido todo y se ha convertido en uno de los imprescindibles de la escena Hollywoodiense.

34. Clint Eastwood (81 años) El tipo más duro del Cine se nos está haciendo mayor pero sigue en la brecha con nuevos proyectos. Eso sí, en la última ceremonia de los Óscars a la que acudió ya iba necesitando un babero. El tiempo no pasa en balde ni siquiera para él.

35. Maximilian Schell (80 años) Muchos años calificado como gafe porque película que protagonizaba película que se hundía en taquilla, parece ser que la mala suerte no se quedaba con él. Le recordaréis por Vencedores o vencidos, Topkapi, Julia o Un puente lejano.

36. Carroll Baker (80 años) Su carrera se extiende hasta el día de hoy y ya cumple 8 décadas pero siempre será Baby Doll.

37. Ben Gazzara (80 años) El celoso esposo acusado de asesinato en Anatomía de un asesinato todavía sigue mostrando sus lecciones del Actor´s studio en la pantalla. Último gran papel Dogville del iluminado Lars Von Trier.

38. Leslie Caron (80 años) La chiquilla de los musicales Un americano en París o Gigi se mantiene retirada del mundanal ruido en su Francia natal.

39. James Earl Jones - (80 años) O lo que es lo mismo la voz de Darth Vader continúa dejándose oir. Sí, también era uno de los pilotos del bombardero en ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú.

40. Robert Duvall (80 años) Tom Hagen no llegó vivo a la 3ª parte de El padrino por cuestiones contractuales pero Duvall sigue llenando la pantalla con sus actuaciones. Otro imprescindible.

No han cumplido los 80 aunque parezca increible Mike Nichols, Shirley Maclaine, Warren Beatty, Debbie Reynolds, Omar Sharif, Peter O´toole, Julie Andrews, Sofia loren o Robert Benton.

Hasta aquí una lista que me ha dejado agotado. Espero que se vaya ampliando con vuestros descubrimientos y con todos esos artistas que ojalá vayan cumpliendo años. Siempre nos quedarán sus películas. 

lunes, 4 de julio de 2011

El músico del suspense

Se dice que la música clásica hace tiempo que ha muerto. No proliferan compositores mundialmente conocidos por el gran público. Las actuales estrellas de este género son los directores de orquesta, meros traductores/intérpretes, con todo el mérito que ello supone, de partituras escritas tiempo atrás. Entonces, ¿La música clásica ha muerto? No, no es cierto. Los mecenas que antaño patrocinaban a los Mozart, Haendel o Bach ya no existen pero todavía queda un pequeño reducto, un universo donde seis artes se combinan para alcanzar un estadio superior, y es allí donde grandes compositores han encontrado su cobijo acompañando o dando vida a imágenes en movimiento. El nuevo mecenas del pasado siglo y de éste se llamó Cine.

Así, el séptimo arte, como suma de los seis anteriores, ha conseguido que artistas de la música como Tiomkin, Williams, Goldsmith, Mancini, North, Barry, Bernstein y muchos más, encontraran en la interpretación de la esencia de escenas, secuencias, guiones o historias completas su paraiso en esta Tierra.

Uno de esos genios habría cumplido 100 años el pasado 29 de junio. Bernard Herrmann puso música a la historia del cine. En su haber, composiciones para Ciudadano Kane, Las nieves del Kilimanjaro, El cabo del terror, Taxi Driver u Obsesión. Pero en nuestro recuerdo siempre permanecerá ligado para siempre a ese genio inglés gordo, degenerado y obsesionado con las rubias.

Vértigo, Psicosis, Con la muerte en los talones, Marnie la ladrona, entre otras dan prueba de su nervio para construir atmósferas envolventes y angustioas, para crear esa atmósfera que se vino a denominar suspense. De este modo, cada una de las más inolvidables escenas del genial Hitchcock se acompañó de una partitura de Herrmann. Nos hipnotizó, asfixió y nos estremeció. He aquí cuatro ejemplos de ello en alguna de las escenas más memorables del director inglés, y mi homenaje particular a este genio de la música.

De entre los muertos-Vértigo (Sugerente e hipnótica de principio a fin no se puede entender esta historia sin la partitura de su autor)



Psicosis-Psycho (En un principio Hitch quiso rodar la mítica escena de la ducha sin música. Después,  al escuchar la composición que preparó Herrmann, reconóció su error)




Con la muerte en los talones-North by Northwest (Junto a los títulos de crédito de Saul Bass una de las mejores secuencias iniciales de la historia del Cine. Herrmann nos introduce en la trama de giros constantes desde el principio)

Marnie, la ladrona-Marnie (Herrmann nos traslada de los miedos y traumas de la protagonista a la protección, la confianza y el romanticismo en una sola secuencia)



Dicen que una vez que Herrmann y Hitch rompieron con su colaboración las películas de este último ya no fueron lo mismo. Alfred Hitchcock siempre fue conocido como el mago del suspense, a Herrmann bien podría llamársele el músico del suspense.

domingo, 3 de abril de 2011

Lo suyo era puro teatro

El pasado 23 de marzo falleció en Los Angeles Elizabeth Taylor. Lyz, como era conocida por todos, luchó durante toda su carrera por ser reconocida no solo por su vida privada y belleza sino también por su arte. Entre sus inmemorables actuaciones encontramos dos que tuvieron un elemento común, un escritor que el pasado sábado hubiera cumplido cien años y que ha pasado desapercibido en los grandes medios de comunicación debido al óbito de la diva de los ojos violeta.

Tan solo el siempre necesario programa de TVE Días de cine tuvo el detalle de recordarnos en la madrugada del jueves el nacimiento de uno de los dramaturgos más importantes del siglo XX y más reonocidos por el gran público gracias a sus traslaciones al cine.

Thomas Lanier Williams, o Tennessee como le rebautizaron debido a su marcado acento sureño, nació un 26 de marzo de 1911 en la ciudad de Misisipi.  En este blog intentaremos recordar sus mejores obras, cuyas adaptaciones a la gran pantalla han marcado la memoria de muchos cinéfilos.

Un tranvía llamado deseo (1951) Elia Kazan dirigió esta obra referencial no solo en las representaciones teatrales sino en la propia historia del cine, como demostraron Mankiewicz y Almodóvar con sus respectivas All about Eve y Todo sobre mi madre. A través de un inmenso reparto (Brando, Leigh, Malden y Hunter), una excéntrica mujer, un rudo marido, una mujer sumisa y un hombre sin carácter, Kazan consigue realizar el paradigma de teatro llevado al cine cuya influencia, 60 años después, es indiscutible.



La gata sobre el tejado de zinc (1958). Alguien dijo alguna vez que nunca se había visto tanta belleza en un mismo dormitorio. Elizabeth Taylor y Paul Newman, acompañados del gran patriarca Burl Ives, construyen dos personajes para la posteridad en este adaptación de Richard Brooks donde las relaciones familiares sacan lo peor de uno mismo.

De repente, el último verano (1959). El maestro Mankiewicz recogió los miedos y las obsesiones del guion y obra de Williams en este film dotado, como casi siempre, de un gran reparto. Elizabeth Taylor, interpretando a una joven con brotes de locura, se acompaña esta vez de la gran Katharine Hepburn y de Montgomery Clift.




Dulce pájaro de juventud (1962). Paul Newman y el director Richard Brooks repitieron para trasladar a la gran pantalla otra obra de Williams. En esta ocasión, la secundaria Geraldine Page se merienda por sí sola esta obra interpretando a una destructiva y decadente actriz a expensas del alcohol, las drogas y los hombres.

La noche de la iguana (1964). John Huston dirigió el triángulo interpretativo formado por Richard Burton, Ava Gardner y Deborah Kerr donde el deseo y la represión sexual son los epícentros de esta historia ambientada en México. 

Diferencia, libertad, locura, miedo, intolerancia, familia, sexo, decadencia, destrucción. Tennessee Williams llevó todas sus obsesiones personales a sus obras y el Cine, en una época dorada donde las historias primaban, sus autores y actores, se nutrieron de ellas para crear obras extraordinarias. Dios salve en el recuerdo a ese Cine.

domingo, 27 de febrero de 2011

Dicen que a la tercera va la vencida...

Dicen que a la tercera va la vencida, y eso en los Óscar se ha cumplido más de una vez. A pocas horas de la ceremonia de los premios de la Academia una de las películas nominadas cumple con el dicho. Se trata del epílogo a la historia de los juguetes de Pixar. Se trata de Toy Story 3.

Estamos ante la tercera parte de una gran saga, que para bien o para mal rompe con las anteriores en cuanto a premios se refiere. Fue la tercera entrega de El señor de los anillos la que consiguió por fin llevarse el premio a la mejor película y fue la tercera parte de El padrino la única de la saga que no se llevó ese mismo galardón. 

En este caso, Toy Story 3 podría ganar el Óscar a la mejor película o el de mejor película de animación, hecho que no hicieron sus predecesoras.  Este dato en realidad solo serviría para confirmar los pronósticos que la dan como favorita al largometraje de animación pero podría parecer un tanto osado en cuanto al galardón principal al cual parece estar ensombrecida por sus competidoras más acérrimas La red social y El discurso del rey. 

Sin embargo, hete aquí que nos encontramos que con anterioridad únicamente dos peliculas de animación optaron al Óscar a la mejor película. Fueron La bella y la bestia y Up. Casualidades de la vida Toy Story 3 es la tercera película de animación nominada a ese premio...

Puede que mi apuesta sea un tanto temeraria y no tenga ese don para la adivinación que poseen otros. Es cierto. No tengo ese don. Pero al menos dejadme soñar.

jueves, 17 de febrero de 2011

La leyenda del Rey Arturo

"El Rey sin espada. La Tierra sin Rey."


Desde que allá por el siglo XV Thomas Malory concibiera a través de su obra La muerte de Arturo la leyenda del Rey Arturo, de los caballeros de la mesa redonda, de Camelot, de Excalibur, de Merlín, de Ginebra y Lancelot, era evidente que este mito bretón, entre lo humano y lo divino, sería representado en 24 fotogramas por segundo. Os muestro a continuación sus cinco adaptaciones más ilustres. Unas, más dignas que otras.


Los caballeros del rey Arturo (1953) La dupla Robert Thorpe y Robert Taylor recrean el mito arturico para gloria del segundo en una technicolorista y cinemascopiana superproducción de aventuras con todos los ingredientes del entretenimiento al más puro estilo Hollywood clásico. Espadas, duelos a muerte, caballeros, amor, y batallas para un director adepto a estas historias (véase Ivanhoe o El prisionero de Zenda). Aunque el film lastra su inocencia y el paso del tiempo se ve con agrado, sobre todo siendo Ginebra el animal más bello del mundo. Para nostálgicos del technicolor y del fascistoide, pero gran actor, Robert Taylor.

Camelot (1967) No podía ser otro el elegido que Joshua Logan, director amante de los musicales y los triangulos amorosos como Paint the wagon o Picnic, para llevar a la gran pantalla este musical basado en la leyenda de uno de los laberintos sentimentales más celebrados de la historia de la literatura. Un tanto tedioso por momentos, este musical siempre será recordado por el inicio de la relación "extralaboral" entre la gran dama Vanessa Redgrave y el turbio Franco Nero. Para amantes del musical, absténgase el resto.

Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores (1975) Los Monthy Python dan una vuelta de tuerca cómica al Rey Arturo y a sus caballeros en su primera historia completa para el Cine. Oda al surrealismo, su primera media hora es de un humor sublime, ejemplos de ello, la conversación entre el Rey y una plebeya republicana o el duelo a muerte. Sin embargo, el resto del metraje se pierde en absurdeces no aptas para estómagos poco agradecidos como el de un servidor. Para seguidores acérrimos de los Monthy Phyton y para los que quieran disfrutar de media hora de carcajada surrealista.

Excalibur (1981) Hasta la fecha, la traslación definitiva a la gran pantalla del mito del Rey Arturo. Endogámica, pagana, épica, terrenal y mágica. Esta epopeya de John Boorman consigue una atmósfera única y mitológica en consonancia con la leyenda. Imagenes liricas - el puente que lleva al Grial, la marcha de los caballeros bajo los almendros, la dama del lago, la escena final y el Ocaso - se mezclan con otras lúgubres - el bosque de los ahorcados, los encantamientos de Morgana y Merlín, la concepción de Arturo o Mordred - que te sumergen en la historia de la mesa redonda, su ascensión y caída. Siempre en simbiosis con la tierra, como tanto le gustaba al autor de Deliverance o La selva esmeralda, el paisaje es un elemento que muda y se transforma en función del devenir de la narración, convirtiéndose en un personaje más en conexión con el hombre y su destino. Obligada referencia para adaptaciones futuras y para todos aquellos que amen el mito.





El primer caballero (1995) Jerry Zucker (Aterriza como puedas o Top Secret) perpetró esta empalagosa historia al servicio de Richard Gere y de sus fanáticos/as incondicionales. Con un guion risible, escenas de un romanticismo ridículo, un cásting pésimo - Sir Sean Connery parecía el abuelo de la aquí insípida Julia Ormond y Richard Gere el modelo de Grecian 2000 - y una dirección de vergüenza ajena, el film se aproxima a una caricatura de una obra que con seguridad partía con altas pretensiones. Recomendada a fanáticos/as de los actores protagonistas...y a nadie más.

El Rey Arturo (2004) Antoine Fuqua cuyo mayor logro ha sido la excesiva y sobrevalorada Training Day (2001) ejecutó esta adaptación más cercana al tiempo en cuanto al personaje histórico del Rey Arturo pero totalmente alejada a la realidad en todo lo demás. Mucho ruido y pocas nueces a imagen y semejanza de su mecenas, el señor Bruckheimer. Para amantes de grandes fuegos de artificio.

Desde hace ya 60 años, en cada una de las décadas que se han recorrido un loco ha ambicionado conseguir la adaptación absoluta sobre la leyenda arturica. En este recién iniciado decenio, el elegido parece ser Bryan Singer, que ha marcado con una X la obra de John Boorman para hacer una nueva versión de la historia de la tabla redonda y sus caballeros, sospechosos habituales de valor, épica y mística.

lunes, 31 de enero de 2011

Más allá de la muerte

Hace ya tiempo que no escribía nada dedicado al cine. En realidad hace ya tiempo que no escribía nada. Mis últimas andanzas profesionales, personales e internautas apenas me han dejado un resquicio para plasmar en un artículo lo que me hacía sentir una película. Falta de tiempo, posiblemente. Falta de motivación, seguramente.

Este pasado domingo me dispuse a visionar la última obra de una leyenda en vida, de un hombre cuyos valores reconozco, admiro y comparto. Antes de hablar de "Hereafter" o "Más allá de la vida" -maldita traducción del título original que coincide con la más inmunda telebasura- he de confesar que no soy imparcial al hablar de Clint Eastwood. Es posible que mi predilección por su persona y su personaje nuble mi insano juicio a la hora de valorar sus películas ¿Quién sabe? Posiblemente sea así. Seguramente.



"Hereafter" es el penúltimo instrumento del octogenario director para enseñar al mundo su filosofía vital. Tres historias directamente vinculadas con la muerte, una mujer que siente la muerte durante el Tsunami de Indonesia de 2004, interpretada por la elegante Cecil de France, un niño que no puede dejar de vivir sin la compañia de su hermano muerto, impresionante recreación del niño protagonista, y un joven que maldice su conexión con el más allá -un maduro Matt Damon-, son el vehículo con el que Clint Eastwood nos vuelve a mostrar su particular enfoque de la vida.

Con su habitual delicadeza y sensibilidad narrativa, con esa pausa que refleja una sensación de estar en paz consigo mismo, el autor de Gran Torino o Sin Perdón nos transporta por este recorrido en la desconocida muerte a una mirada serena de la vida, donde ésta se sobrepone y vence a la muerte, donde lo que realmente importa no son los que están al otro lado de algo que no veremos, sino los que se quedan para sentir lo perdido y lo que resta por ganar. Posiblemente algunos, seguramente muchos, tachen esta obra de falta de fuerza en la historia, de nervio en el guion o incluso de insustancial, sin embargo no puedo opinar lo mismo.

"Hereafter" fluye de manera natural para que las tres historias narradas acaben cerrándose de manera sosegada, sin un clímax final, sin estridencias, sin darse importancia. Como la melodía de ese piano que aparece en cada transición, como en ocasiones pasa la vida o como en ocasiones sorprende la muerte.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Honores necesarios

Utilizando un símil futbolístico ha dado comienzo la pretemporada de premios en el Mundo del cine. Como cada año hay unos galardones que no mantendrán el misterio hasta el día de su entrega. Son los llamados premios honoríficos, que reconocen la trayectoria profesional de una figura trascendental, fundamental, y en ocasiones más o menos importante, en la cinematografía del país, de la academia o de la asociación que lo otorga.

Ayer pudimos conocer que en la próxima ceremonia de los Globos de Oro se homenajeará con el premio Cecil B. De Mile a Robert DeNiro, otrora sublime actor y en la actualidad perdido en miserias varias y esta tarde, los rotativos han anunciado que la Academia patria rendirá pleitesia en la próxima edición de sus premios Goya al director Mario Camus, especialista en la adaptación de algunas de las obras cumbre de la literatura española.

Ambos, De Niro y Camus, tendrán la oportunidad de ser homenajeados en sus respectivas galas de entrega de premios. Podrán así paladear el aplauso y la ovación de todos sus compañeros de profesión, que harán un paréntesis en la competición, en su particular lucha de egos, para honrar la sabiduría acumulada durante todos sus años de carrera de estos dos singulares personajes. La tradición se mantiene y nosotros podremos disfrutar de este acto, unas veces de enorme generosidad con ciertos profesionales, y otras veces de justicia redentora para con aquellos sempiternos olvidados en los laureles de la gloria, pero siempre llenos de cariño y de amor hacia el cine.

Sin embargo, por segundo año consecutivo la Academia de Hollywood no nos dejará gozar con ese momento de catársis. Las audiencias mandan y la productora del evento ha tenido a bien robarnos de nuevo el momento de mayor emoción de la gala, aquél donde se reconoce a personas que nos recuerdan cuál es el origen de la grandeza de este noble arte que reúne todos los anteriores. Así, este año, los Godard, Coppola y Wallach tendrán que recoger (salvo Godard que ha declinado la invitación) el premio a escondidas en una cena privada previa a la ceremonia televisada, sin honores...y sin vergüenza.

La apuesta de la Academia aboga por el negocio. La de los amantes al cine por el respeto a las vidas artísticas y por el recuerdo de momentos mágicos:

Como el de Chaplin emocionado al volver de su exilio en Suiza
http://www.youtube.com/watch?v=J3Pl-qvA1X8

Como el baile de Stanley Donnen cantando el chic to chic
http://www.youtube.com/watch?v=JMC8kHycgwM

Como el orgullo de Kirk Douglas
http://www.youtube.com/watch?v=wBF-0j1IPXw&feature=related

Como el gag de Blake Edwards cual Inspector Clousseau
http://www.youtube.com/watch?v=29WRP92X7Mg&feature=channel


Estos son algunos ejemplos memorables. Todos ellos agradecieron con humildad el premio de la Academia dejando su impronta igual que hicieron con su cine: emoción, humor, fuerza, sensibilidad, clase y elegancia.

Rendir tributo a tus mayores te hace más grande.